La educación superior se enfrenta hoy en día,
a nuevas exigencias de los mercados globales y a las tendencias del
neoliberalismo económico internacional. Ese escenario mundial, en que los
vertiginosos avances de la ciencia y la tecnología impactan el desarrollo
económico, político, social y cultural de las naciones, constituye sin duda, un
preámbulo en el que se enmarca la profesionalidad de las instituciones
educativas.
Didriksson, Aboites
(1998) y Dieterich (1995),señalan que la
educación superior requiere de transformaciones profundas mediante la
redefinición de sus funciones, tareas, valores, procesos, servicios y
productos, entre otros, que vienen a fortalecer la atención de necesidades
detectadas a partir de los cambios que la globalización orienta al momento de
definir los perfiles de los profesionales actuales.
La
escuela de enfermería formadora del capital humano para el cuidado de la salud
de la persona, familia y comunidad, tiene la responsabilidad de gestionar el
conocimiento de sus estudiantes con compromiso social, ética, valores y
acciones innovadoras de acuerdo a los avances de la ciencia y la tecnología,
formación integral que requiere del apoyo de la tutoría que
propicia el aprendizaje continuo, mediante un proceso de acompañamiento
durante la formación del estudiante, que
se concreta con la atención personalizada a un alumno o a un grupo
reducido de alumnos, por académicos competentes y capacitados para esta función
(ANUIES, 2001).
La tutoría
fortalece eficientemente la formación del
capital humano, aplicando el modelo de conocimiento de KPMG,
los alumnos se comprometen a aprender y aplicar el
conocimiento aprendido en el cuidado de la persona que atienden.
Los contextos pedagógicos y psicológicos son básicos en la
formación integral de enfermeras y enfermeros para cumplir con el perfil de
egreso y los indicadores de calidad, evitando la reprobación y deserción
escolar.
En el contexto pedagógico se vigila el desarrollo del plan
de estudio del modelo constructivista basado en competencias, situación que
orienta al estudiantes a gestionar su propio conocimiento, utilizar la
tecnología, aprender a aprender, poner en practica sus habilidades e
identificar las debilidades , transformar el conocimiento tácito en explicito
de explicito a explicito, mediante asignaturas disciplinares de la profesión,
estrategias de aprendizaje, exámenes, practicas
y clases en aula, haciendo uso de la tecnología, aplicación del modelo de conocimiento de Nonaka &
Takeuchi, convirtiendo el
conocimiento tácito en conocimiento explicito durante su formación profesional.
En el contexto psicológico la tutoría es relevante para
abordar alumnos con bajo nivel de aprovechamiento
académico, problemas de aprendizaje, desorientación profesional, problemas
emocionales, de salud o bien falta de vocación profesional y practica de
valores, que les ocasiona descontrol
emocional, desmotivación y estrés por no cumplir con la competencia teórica,
práctica y actitudinal del saber hacer, saber ser, afectando la eficiencia
terminal, elevando el índice de reprobación, rezago y deserción escolar.
Los modelos de gestión del
conocimiento de Nonaka & Takeuchi y KPMG juegan un papel importante en la
formación integral de los profesionales de enfermería, combinados con el apoyo
de la tutoría, que si bien fue diseñada en un inicio para el nivel medio
superior, en el nivel superior sirve de soporte en la formación integral
contribuyendo a disminuir los índices de reprobación y rezago escolar, elevando
los indicadores de calidad de las Instituciones de Educación Superior (IES).
tutorias.uas.edu.mx/
Angulo, E., & Negrón, M. (2008). Modelo
holístico para la gestión del conocimiento. Revista
Negotium. Ciencias Gerenciales, 4(23),
38-51.



